Arte Infame desea poner en conocimiento de todos el descontento provocado por las falacias vertidas por el panfleto derechista ABC acerca del festival Casco Rock, donde tocamos el pasado viernes día 8 de abril.En primer lugar nos parece absolutamente deleznable que se robe una foto en la que aparecen varios miembros del grupo perfectamente identificables, así como varios de nuestros allegados y seguidores en un patético montaje metalingüístico realizado con el fin de unir nuestro nombre al consumo de alcohol y la proliferación de barriladas.
En segundo lugar, y al hilo del punto anterior, es preciso señalar que es completamente incierto que se programara un botellón al finalizar el concierto. Lo único que se difundió por las redes sociales fue un espectáculo musical en el que habíamos trabajado con ilusión muchos jóvenes durante meses. Es más, cuando finalizó el festival el público fue abandonando el recinto previsto con orden y celeridad, cosa que podría haber constatado “el periodista” que realiza el artículo si éste no hubiese sido colgado en la Web el mismo día del concierto a las 23:43, cuando aun quedábamos dos grupos por subir al escenario (tremenda la cara dura que tiene esta alegre pandilla).
En tercer lugar, la incansable y cansina Dávila deja caer que los carteles no fueron colgados para que su rancia asociación no pudiera tomar cartas en el asunto, cuando lo cierto es que no pudieron ser colgados con anterioridad, muy a nuestro pesar, debido a que la presencia de uno de los grupos no fue confirmada hasta pocos días antes del evento.
En cuarto lugar, y para finalizar, señalar que la policía no intervino en ningún momento debido a que no se produjo absolutamente ningún altercado o rifirrafe durante el tiempo que duró el espectáculo, y creo que para ello estaban allí dichos agentes, no para dedicarse a estar pendientes de lo que llenaba el vaso de cada uno de los asistentes. El hecho de que se mencione el lamentable altercado ocurrido el 25 de marzo en el Charco de la Pava comparándolo con un evento musical donde cientos de jóvenes fueron con el único motivo de disfrutar de la música y pasar un buen rato, deja a las claras la categoría ética y moral de esta anodina señora.
Gúmer Jiménez. Arte Infame.












